13 de agosto de 2011

Chile vive días intensos

Chile vive días intensos. Los acontecimientos son tan vertiginosos que cuesta seguirlos. Los estudiantes iniciaron, hace más de dos meses, movilizaciones en pos de educación pública  y ocuparon colegios, universidades y calles desatando con ello la esperanza de que otro Chile es posible.

Desde hace meses que se suceden multitudinarias marchas y múltiples expresiones de descontento social, no sólo referidos a la educación sino que vinculados a los abusos del poder económico que tienen su corolario en créditos usureros, repactaciones unilaterales, injusticias laborales y en las desigualdades  de todo tipo que caracterizan a nuestro Chile actual. Los acelerados días que vivimos ponen en cuestión al mercado y su supuesta mano invisible, ampliándose en la población  las certidumbres de que el modelo económico, sustentado en el predominio del mercado, sólo reproduce desigualdades sociales aberrantes y que las acrecienta. 


Los urgentes y vivos días en Chile han desnudado las limitaciones de la democracia realmente existente. Se constata un  gobierno que ha tropezado en su modelo de gestión, y que oscila entre la administración de una credibilidad muy limitada y los arranques de autoridad desplegando la represión. Asimismo, se evidencia una  crisis de representatividad de las coaliciones políticas y un marco institucional que limita o impide la expresión y  participación de actores y sectores sociales.


Asistimos a un nuevo tiempo, un tiempo en que la población se interesa nuevamente por los asuntos públicos y  por las noticias referidas a la política en el sentido mayor de la palabra. La agenda en los próximos días vuelve a coparse de llamados a movilizaciones, incluyendo una convocatoria a Paro Nacional de 48 horas.

Los estudiantes están conscientes de que su movilización es histórica y cuenta con gran apoyo social. Tienen un norte común: cambiar el paradigma educacional ahora. Y para ello han construido propuestas y una disposición épica que pone en entredicho los procedimientos institucionales, utilizados en las últimas décadas  para la resolución de conflictos. Hoy, en el estudiantado existe una enorme desconfianza con las mesas de diálogo, con las representaciones políticas y con el ejecutivo. En las palabras de Guillermo Petersen, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, queda claro su escepticismo cuando dice "nosotros somos los mismos que participamos en las movilizaciones del 2006 y sabemos lo que significa cuando se quiere llevar la discusión al Parlamento y cuando quieren establecer estas mesas de diálogo".

En lo central, la estrategia gubernamental ha sido la defensa del statu quo. Y si bien es cierto, salió del ministerio el UDI, Joaquín Lavín, la disposición gubernamental no ha cambiado. Giorgio Jackson, dirigente universitario, asegura que  el cambio ha sido sólo de forma. “Se  nota que quedó la UDI ahí en el ministerio” señaló a The Clinic, y agregó que, con Felipe Bulnes “la mano sigue firme, porque la respuesta que nos dieron… ratifica explícitamente que ellos no quieren modificar el modelo educacional”.

Por su parte desde La Moneda el presidente, Sebastián Piñera -pese a sus reiterados llamados al diálogo, que más parecen frases realizadas para titulares de prensa- no se ha caracterizado por poner paños fríos a un conflicto que amenaza con prolongarse. Antes había señalado que la educación era un bien de consumo, y pese a las rectificaciones posteriores, siempre quedó la sensación de que sus palabras reflejaron la esencia de su pensamiento. Ahora, Piñera se pregunta "¿cuál es la razón por la cual llevamos 10 semanas con este enfrentamiento entre los jóvenes y la sociedad?  En un intento, por separar a los estudiantes de la población y eludiendo el hecho que, hoy los estudiantes son la representación de amplios sectores sociales  que cuestionan un modelo educacional agotado y que se han desatado demandas democráticas y transformaciones institucionales de mayor alcance y profundidad.

La crisis del sistema educativo es de largo aliento. En la educación básica y media se expresa con mayor fuerza la crisis del modelo, pues está en la base del sistema. Por largo tiempo, los técnicos neoliberales sostuvieron que los problemas ce centraban en la sala de clases, y por lo tanto había responsabilidades de los profesores que había que incorporar mediciones en cuanto a rendimiento todo medido en cifras. Sumado a que la municipalización estableció una clara segregación social. Hoy está claro que la crisis educacional es estructural: la municipalización es un fracaso, las familias chilenas destinan a la educación de sus hijos ingentes recursos de sus magros ingresos, y lo que es peor, se perpetúan las desigualdades.

En lo sustantivo el actual sistema educacional se instituyó en tiempos dictatoriales y se ha administrado por más 30 años con reformas cosméticas sin transformar su esencia. Y es la esencia del modelo lo que está en cuestión. Y a partir de ello, las soluciones  son diferentes. Existen algunos que defienden la esencia del sistema educativo actual. Otros sustentan la idea de una transformación profunda.

En lo inmediato, y en medio de las desconfianzas, se hacen llamados para dialogar y construir mesas de trabajo. Los actores sociales se verán enfrentados a enormes presiones desde el estado y sus actores.  Los grandes medios de prensa insistirán en la criminalización y la represión simbólica caracterizando al movimiento estudiantil como intransigente o destacando los episodios de violencia, sin explicar que éstos tienen diversos componentes: la presencia de provocadores y policías  de civil y también de dinámicas sociales que establecen importantes niveles de impotencia y frustración  cuando las desigualdades son aberrantes e inaceptables.

En momentos en que se realizan encuentros en el sur y norte del país, en los cuales las organizaciones de estudiantes secundarios y universitarios definirán los caminos futuros de la movilización, el diario La Tercera, da a conocer un sondeo de opinión pública donde se muestra un aumento del respaldo a las movilizaciones estudiantiles y un incremento al rechazo de las propuestas gubernamentales. 76% de apoyo a las movilizaciones, 75% señala que el lucro perjudica a la educación y el 65% está en desacuerdo con las propuestas del gobierno.

A estas alturas del conflicto, ciertamente surge la pregunta donde está la intransigencia. Para el sociólogo Manuel Antonio Garretón, en declaraciones realizadas a El Mostrador, “lo que es intransigente es seguir defendiendo un sistema que fue impuesto por una dictadura” y agrega que lo que hacen los estudiantes hoy “es simplemente retomar lo que la clase política no ha podido hacer, ya sea porque algunos defienden el sistema generado por la dictadura, porque otros no fueron capaces de  hacer la transformación por la oposición de la derecha, o porque hay una aceptación e incluso un acomodo y un acuerdo con el sistema heredado (...). Entonces aquí tenemos dos posiciones irreconciliables”.

Garretón en la interesante entrevista de El Mostrador, agrega que  “aquí lo que está en cuestión es cuál es la voluntad mayoritaria y por lo tanto hay que buscar los mecanismos para decidir sobre el modelo político que permita hacer las transformaciones del modelo educacional. No puede haber nada más democrático que eso”.


“Lo que estamos viendo es un impasse entre la intransigencia de un gobierno que quiere mantener un modelo impuesto en dictadura y la ‘intransigencia democrática’ de un movimiento estudiantil que quiere transformarlo. Entonces aquí no hay otra vuelta teórica que un mecanismo que permita resolver, tal como se resolvió entre dictadura y democracia (…) en el plebiscito”, señaló el académico de la Universidad de Chile.

Los días venideros serán decisivos en el curso de las movilizaciones. Todo indica que seguiremos viviendo días intensos.

9 de agosto de 2011

A grandes problemas grandes soluciones

Las movilizaciones de los estudiantes concitan un amplio y extenso apoyo a nivel nacional. Multitudinarias marchas, cacerolazos que se multiplican, huelgas de hambres en diversos recintos y actos culturales diversos han servido para demandar un cambio estructural al sistema educativo.

El gobierno no ha escuchado la profundidad de la exigencia social, que pone énfasis en la eliminación del lucro, la desmunicipalización de colegios y el predominio de la educación pública. Prefiere eludir los temas de fondo e intenta contener y dividir la protesta estudiantil sin detenerse en el incremento de la represión. El gobierno, a la hora de evaluar, tampoco considera  la voluntad, la decisión y la épica de los estudiantes que, tras más de dos meses de movilizaciones, asumen que éste es el momento de alcanzar tan nobles objetivos.

Más aún, la movilización estudiantil, ha canalizado la molestia y la indignación de vastos sectores sociales que cansados de promesas incumplidas, de abusos laborales cotidianos, de desigualdades sociales aberrantes, comienzan a hacer sentir su voz para realizar una democracia verdadera y real. Es éste sentir el que recorre las ciudades de nuestro país y que en lo inmediato se traduce en el  apoyo creciente a las demandas estudiantiles.

El gobierno y los representantes políticos se encuentran en una encrucijada. La solución de las demandas estudiantiles y al malestar social  requiere de procedimientos absolutamente nuevos. Inéditos. Plebiscito, asamblea constituyente, nueva constitución son todos caminos posibles y en cierto momento, ineludibles.

2 de agosto de 2011

Generosidad, decisión y lucidez

Los estudiantes chilenos han dado muestras de generosidad, decisión y lucidez.

Ellos vislumbran que los cambios estructurales que necesita el sistema educacional se vinculan estrechamente con la necesidad de erradicar  el modelo económico y político vigente en el país.

La grandeza de los estudiantes se acrecienta cuando  enfrentan presiones  de diversos poderes que,  desde la individualidad y el egoísmo cuestionan toda aspiración colectiva. Los estudiantes, por el contrario, han sido solidarios y aspiran a un Chile más igualitario.

Han mostrado una decisión digna de encomio,  tras  mantener por casi ya dos meses una movilización que despliega creatividad, masividad  y rechaza los   intentos de división y fragmentación. Pese a las diferencias propias que en toda lucha existe, han sabido construir caminos unitarios.

La perspicacia del estudiantado  destaca  cuando difunden al conjunto de la sociedad que los problemas de Chile tienen su sustento en un sistema económico  que excluye a los más y beneficia a los menos; y que además se ha construido simultáneamente un  sistema político de baja densidad democrática.

Los estudiantes de nuestro país, con sus ideas y acciones señalaron que el sistema actual es desigual, que la lógica del capital es la usura y la extracción  de ganancias a costa de los trabajadores y sus familias.

Allí radica el mérito de las movilizaciones estudiantiles.  En mostrarnos que las desigualdades son intolerables.  En señalarnos que  los derechos se exigen y que el malestar no es suficiente, que es necesario  expresarlo y  desplegarlo por las calles.

27 de julio de 2011

Entre más movilizaciones y huelgas, más lejos de las soluciones versus diálogo real más cerca de ellas

El ministro de Educación, Felipe Bulnes, aseveró que entre más movilizaciones y huelgas, más se alejan las soluciones, y reiteró que el diálogo lo realizará por separado, de acuerdo a los actores del conflicto estudiantil.

El ministro,  está equivocando el camino, pues el más seguro es el contrario, entre más diálogo real más cerca de soluciones. No abrirse a un diálogo real con todos los actores involucrados fue el derrotero que llevó a la salida del anterior ministro. Y menos cuando las movilizaciones ya llevan tanto tiempo. Pretender desconocer lo que en palabras del rector, Víctor Pérez, que “hay una demanda de la ciudadanía por tener una educación de calidad y equitativa”, y “asegurándose de que esos puntos están claramente establecidos con plazos, con contenidos", llevará inevitablemente a una prolongación del conflicto.

Tampoco puede desconocerse que el estudiantado y los otros actores involucrados perciben que el esfuerzo y sacrificio, que conlleva la movilización, no puede tirarse por la borda. Existe el convencimiento, que lo obrado hasta ahora, les ofrece una oportunidad única que no están dispuestos  a dejar pasar. Ello explica las huelgas de hambre, las movilizaciones épicas y el sentimiento que es dable perder un año en aras de un futuro más justo en lo educativo y lo social.

La necesidad de un diálogo real, se instala como camino necesario para acercar soluciones. Tal es así que La Confech, el Colegio de Profesores y la Coordinadora de Estudiantes Secundarios llegaron hasta el Ministerio de Educación para entregar una carta a Felipe Bulnes, en la que exigen se reúna con todos los involucrados.

Camila Vallejo, presidenta de la FECh, apuntó que "estamos avanzando en un bloque conjunto, en un bloque social con todos los sectores de la educación y, por tanto, para nosotros es fundamental que cualquier invitación que se haga por parte del nuevo ministro a dialogar, a conversar, tiene que ser con todos en su conjunto".

Si el ministro Bulnes insiste en que las negociaciones con los estudiantes las realizará en mesas separadas, pese a que los secundarios tienen derecho unirse al diálogo,  yerra el camino elegido, pues da paso en un campo que empantana todo.

26 de julio de 2011

Las turbulencias pueden resurgir fácilmente

"Las turbulencias pueden resurgir fácilmente" afirma, Christine Lagarde, la directora del Fondo Monetario Internacional, reemplazante de Strauss-Khan. Sus palabras fueron emitidas en una reunión del Counicil on Foreign Relations, en el que participaron representantes de los grandes bancos de Wall Street.

Y las preocupaciones de Lagarde, no son menores. Tiene claro que, pese al acuerdo logrado para el nuevo rescate a Grecia, aun quedan muchas cuestiones pendientes.

Una es, la crisis de la deuda soberana en Europa, dado el carácter la unión económica y monetaria que establece clara asimetrías entre las economías desarrolladas y  periféricas de la zona, y que ha evidenciado fisuras en el transcurso de la crisis reciente y que no logra remontar en crecimiento  económico sostenido y lo que es peor, hace recaer los costos de la crisis sobre los hombres de los trabajadores y amplios sectores sociales.

Otra preocupación latente, es la situación en Estados Unidos. Lagarde, entiende que la crisis de la, hasta ahora primera economía mundial, exige elevar el techo de la deuda. La directora del FMI,  es de la opinión que el problema fiscal estadounidense no se resuelve solo con un acuerdo a la hora de ampliar el margen que tiene la economía estadounidense para pedir prestado. Hay que afrontar a mediano plazo el reto del doble déficit fiscal y exterior. "Ningún país puede tener un crecimiento sostenido con ese nivel de desequilibrio", remarcó Lagarde. Y los plazos para el acuerdo entre republicanos y demócratas se acercan peligrosamente. Lo más probable, es que el consenso se produzca, pero a un precio altísimo para Barack Obama, quien habló al país, para exponer la gravedad de la situación.

Una tercera  y urgente preocupación, es que los mercados se convenzan. Un eufemismo para referirse al capital financiero, los inversores. Un tipo de contagio devastador, dice Simon Johnson, en un comentario en Bloomberg News, es “cuando los inversionistas listos, se dan cuenta de que sus hipótesis –fundadas en los pronunciamientos de los diseñadores de políticas- están totalmente equivocados y deben ser arrojados por la borda”. Algo de eso está ocurriendo.  Quizás por ello, y ante lo que se espera del rescate a Grecia, Lagarde  señaló "si eso convence a los mercados, está aún por ver",  de ahí que piense que es prioritario se apliquen los compromisos acordados y que se haga "con rapidez". De esa manera, cree Lagarde,  se eliminará la incertidumbre que sigue generando el rescate a Grecia y su efecto contagio al corazón de Europa. Los gobiernos europeos, dijo, no cuentan con el lujo del tiempo.

Lujo de tiempo, que tampoco cuenta para Estados Unidos y para reinstalar la confianza de los inversores. "Las turbulencias pueden resurgir fácilmente” no ha sido una frase al pasar.

Entretanto, el descontento y el malestar de los más perjudicados continúan su curso.

25 de julio de 2011

Un nuevo modelo de educación

Los estudiantes de nuestro país mantienen su movilización. El despliegue de su descontento  ha propiciado un debate real sobre la educación  y crece la convicción que enfrentamos una crisis sistémica en lo educativo. Crisis que  es expresión de una crisis en el conjunto del modelo económico, político y social.

La lógica predominante en el sistema educacional está  inscrita en el mercado, cuyo raciocinio es entender que todo es un bien que produce rentabilidad y que se sostiene en el esfuerzo individual. Muy lejos y contradictorio con aquellas premisas que entienden la educación como un derecho, que se vincula con un proyecto país y el bien común de la sociedad toda.

En los últimos días,  los estudiantes han desarrollado una serie de movilizaciones épicas. Huelgas de hambres, largas caminatas, presencia en embajadas y organismos internacionales, solidaridades con movilizaciones de otros sectores sociales.  Todo lo cual señala una disposición y generosidad digna de ser tomada en cuenta por las autoridades.

Ciertamente no es la hora del monólogo. Las autoridades no pueden hacer oídos sordos. Es equívoco  continuar con una política que invisibiliza a los secundarios y al mismo tiempo busca dividir a los sectores involucrados en las movilizaciones.  Ese camino transformó al anterior ministro de Educación en un mal interlocutor. Tampoco sirve la represión y la criminalización.

Los estudiantes tienen sólidos argumentos que bien vale la pena incorporarlas al debate. "No estamos pidiendo unos pesos más ni unos pesos menos, sino una reforma mucho más sistémica y profunda”  han señalado.  Y esas palabras reflejan la posición de todo el estudiantado secundario y universitario que se ha movilizado  por una educación pública de calidad.

Si la convicción es que la crisis del modelo educativo tiene que ver con la lógica de mercado, el problema que se plantea es cambiarlo  por uno que entienda que la educación es un derecho.

Esta vez, queda claro que los estudiantes, han aprendido que no bastan propuestas ambiguas ni sentarse a conversar sin abordar los temas de fondo. En ocasiones pasadas, ello ocurrió y el resultado  fue magro. Los estudiantes por sus dichos  y por la continuidad, masividad y creatividad de sus movilizaciones, están dispuestos a regresar a clases, con promesas que no se cumplen.

20 de julio de 2011

Piñera: la educación es un bien de consumo

A menos de 24 horas del cambio de ministro de Educación,  y mientras  el reemplazante Felipe Bulnes declara su disposición al diálogo siempre sobre la base de las propuestas gubernamentales del GANE, el jefe del ejecutivo, Sebastián Piñera sostiene que la educación es un bien de consumo e inversión.

Piñera señaló que "requerimos, sin duda, en esta sociedad moderna una mucho mayor interconexión entre el mundo de la educación y el mundo de la empresa, porque la educación cumple un doble propósito: es un bien de consumo".

"Significa conocer más, entender mejor, tener más cultura, poder aprovechar mejor los instrumentos y las oportunidades de la vida para la realización plena y personal de las personas, pero también la educación tiene un componente de inversión", agregó Piñera en la inauguración de una sede del Duoc-UC.

Sus declaraciones, de seguro traerán consecuencias. Pese a que representantes gubernamentales salieron a explicar lo que Piñera quiso decir. Los dichos de Piñera tienen lugar en momentos en que sectores de oposición señalan que el GANE no aborda los temas de fondo y precisamente cuando uno de los temas planteados por la movilización estudiantil tiene que ver con el enfoque que tiene la educación. Por contraste, la educación es un derecho, dicen los estudiantes.

El neoliberalismo acostumbra a utilizar un vocabulario empresarial para convencernos de que es la solución a todos los problemas del mundo.  Los neoliberales y sus tecnócratas siempre señalan  que el Estado no debe gastar en puntos poco redituables como educación, salud, programas sociales y que esos problemas deben ser dejados en manos de capitales privados que “milagrosamente” nos proveerían de esos bienes. Salud  privada, educación privada y las AFP  son muestras de ello.

Así la  escuela pública, desmejorada y en crisis por la orientación neoliberal es el único recurso que queda para los sectores sociales más pobres del país. Quien quiere educarse, tiene que pagar. Y lo peor, es que para muchos sectores sociales, la única alternativa es el endeudamiento de por vida, con su contraparte de ganancias para los capitales privados.  La educación ya no es un derecho, es un bien de consumo.

Las palabras de Sebastián Piñera vienen a ratificar lo que está en el ADN del neoliberalismo: los alumnos son clientes y la calidad de lo aprendido depende de la cuota mensual que uno pueda pagar. La educación para ellos no es un derecho.

29 de junio de 2011

Llamado a apoyar demandas estudiantiles

El Colectivo FAUNA es la comisión audiovisual de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile. Está encargada de producir material audiovisual y de registrar fotográficamente la toma de su facultad.

La serie de videos por el movimiento por la educación tiene por nombre "Aperra por la Educación", consigna que llama a todos a participar y no quedarse estáticos frente a un movimiento que necesita de la fuerza de todos los actores sociales.

Aperra por la Educación: Sueños from Colectivo FAUNA on Vimeo.

25 de junio de 2011

Demandas estudiantiles y justicia social

Los aires democráticos, justicia e igualdad que agitan a liceos, institutos y universidades  estimulan favorablemente el despertar de nuestra sociedad  y revelan  un fuerte desgaste del modelo económico y político vigente.

Miles y miles de estudiantes se han movilizado en las últimas semanas exigiendo  educación de calidad, un mayor rol del estado y cuestionando el mercado. Sus movilizaciones se oponen a la  administración  actual cuyas propuestas tienden a consolidar el sistema privado de educación y con ello critican, por extensión, a las administraciones pasadas que se guiaron igualmente por la razón del mercado.

Los jóvenes  en estas semanas de protestas  han demostrado tener claros planteamientos. Saben que las limitaciones para las verdaderas transformaciones se encuentran  en la Constitución, en la institucionalidad política y en los principios rectores de la economía. Denuncian el bajo gasto en educación y que muchos de los recursos  del país se transforman en colosales ganancias para las transnacionales. Los estudiantes  y sus familias viven en carne propia la dictadura de los bancos, que los mantienen endeudados de por vida

La molestia e indignación que se percibe en los estudiantes tiene su explicación en la percepción creciente  de que las vergonzosas desigualdades sociales se han entronizado en la sociedad y el sistema educativo.  Lo inaceptable encuentra en el escandaloso fraude y abuso de una empresa del retail su corolario más ejemplificador.

Los días próximos serán los más complejos para el movimiento estudiantil. Se verá sometido al asedio mediático de las autoridades, y al cuestionamiento  y la presión de todas las instancias de poder. Es de esperar que sus demandas  legítimas  y más inmediatas logren éxito. Sería bueno para Chile.  En todo caso, con sus luchas, los estudiantes no hacen más que confirmar que la crisis educacional, la injusticia laboral y social tienen soporte en un modelo político, económico y cultural que hay que transformar desde sus cimientos y así, realizar una democracia legítima, real, inclusiva y participativa.

16 de junio de 2011

De sorpresas, escándalos y delitos

A medida que pasan los días todo lo que se hable de La Polar suena a escándalo y a delitos. “Ha habido algo malo, muy malo. Ha habido cosas muy delicadas” señaló  el actual presidente de la empresa.
 
Mientras la prensa informa que  algunos de sus gerentes, directores y sus sociedades relacionadas recibieron millones de dólares por la venta de acciones que tenían de La Polar, se sabe  que el falseamiento de informaciones impactará  en los fondos de pensiones  perjudicando a los afiliados de las AFPs.  Y tan grave como la pérdida de los trabajadores  es el abuso cometido con quienes compran con tarjetas de crédito, dado que ante  atrasos en los pagos, la empresa impuso repactaciones unilaterales con tasas de interés usureras.
 
Los escándalos y los delitos son el resultado de un modelo político y económico que amplía los espacios de acción al capital privado y reduce cada vez más la presencia estatal y los controles y regulaciones que  el estado pueda ejercer.
 
Lo que indigna, es que los trabajadores y los consumidores, se encuentran en  clara desventaja ante el poder del capital privado.  Unos no tienen rol alguno en la administración de sus propios fondos previsionales  y  los otros, se ven sometidos a la prepotencia  y soberbia de quienes se sienten con el poder suficiente para imponer sus condiciones.
 
Los organismos privados  como empresas auditoras y clasificadoras de riesgos nada hicieron.  Las instancias estatales encargadas de fiscalizar no actuaron a tiempo y dejaron pasar. Todos tenían antecedentes de que “algo malo” ocurría.  La inoperancia de los organismos estatales se explica porque la idea predominante es que el Estado debe dar facilidades al capital privado, y así ha ocurrido en las últimas décadas.
Algunos, dicen estar sorprendidos y llaman a terminar con la hipocresía en nuestra sociedad, dado que todos sabemos que hechos como el ocultamiento de información, las tasas de interés abusivas,  la especulación  y  la colusión  existen a vista y paciencia de todos. Pero  nada se ha hecho  para frenar estos delitos que se visten de cuello y corbata.
 
Otros los minimizan, diciendo que son simples accidentes.
 
Pero un mínimo de exigencia  debería señalas que todos los involucrados en “las irregularidades”, de  los abusos  y los delitos deberían estar en prisión.   No es posible que aceptemos tanta desigualdad, tanta asimetría entre los que tienen poder y los desprovistos de garantías mínimas. Aún vive en la memoria, aquella información que trascendió con motivo del incendio en una cárcel: uno de los calcinados había cometido el delito de piratear películas.
 
Para reiniciar un proceso que restaure mínimas confianzas, urge  profundizar las investigaciones ante estos verdaderos delitos del capital y ante la negligencia de los organismos fiscalizadores , sus directivos deberían presentar su renuncia.

13 de junio de 2011

La Polar: una "practica" inaceptable

Por segunda vez se suspendieron  las transacciones de las acciones de La Polar en la Bolsa de Comercio de Santiago, y esta vez se mantendrá la  suspensión “hasta nuevo aviso.”

La superintendencia de Valores y Seguros  (SVS) señala que la suspensión tiene como objetivo "procurar que inversionistas, accionistas y mercado en general puedan contar con la información suficiente", reconociendo que no hubo transparencia alguna.

La Polar, una tienda del retail que vende a crédito, no es una empresa cualquiera. Tiene un “volumen de casi US$ 1.400 millones en créditos de consumo” señala Álvaro Vallejos, de la Universidad Adolfo Ibáñez, lo que “posicionaría a La Polar en un cuarto lugar en ese segmento, con un tamaño similar al BBVA, de modo que su relevancia para el mercado no es desdeñable” agrega y remarca Vallejos, en una columna de opinión,  que “la cartera de créditos de La Polar representa el 70% de su activo total y genera el 60% de su margen operacional, de modo que su real giro se asimila al de un prestamista antes que a un comercio detallista”.

La Polar está en el ojo del huracán por falsear sus informes o en palabras de Vallejos “han distorsionado en forma significativa los estados financieros”.  Me pregunto: ¿Cómo podríamos llamar a quienes falsean los estados financieros?

Para distorsionar sus resultados, La Polar recurrió al expediente de repactar unilateralmente las deudas de sus clientes, aplicándoles tasas abusivas y usureras. Con estas repactaciones golpearon a los sectores más desvalidos.  Otra pregunta: ¿Cómo podríamos llamar a quienes imponen tasas de interés usureras?

Pero eso no es todo, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) tenían inversiones en acciones  y en bonos en La Polar. O sea, los recursos de los trabajadores que administran las AFP, sufrirán pérdidas. Pero ocurre que las AFP, con “su 24% de la propiedad les permitió mantener 2 miembros en un directorio que, pareciera, no empleó el cuidado y diligencia requeridos por su alta función”, señala Vallejos. Hoy nadie cree que el Directorio de La Polar, no sabía de las repactaciones usureras y de “las tergiversaciones” de  los estados financieros, pero además, en ese directorio existían representantes de las AFP. Algo más anda mal, ¿no le parece?

Pero hay más. Todas las empresas tienen auditorias internas y externas. Estas últimas, por lo general las contrata el Directorio.  Ninguna de las dos auditorias detectó las “malas prácticas”. ¿No le parece raro?  El director ejecutivo de la Fundación Chile Ciudadano, Tomás Fabres, en una entrevista a Radio Bíobío, señaló que la empresa Price Waterhouse Coopers, que realizó una auditoría externa a La Polar, es cómplice de la situación.
Para el abogado, Fabres “la empresa sin duda debe haber conocido esta situación y negoció con el directorio o con algún ejecutivo alto de la compañía para no revelar los estados financieros”.

Pero si cree, que el  escandaloso asunto llega hasta aquí,está equivocado. En el mercado operan las Clasificadoras de Riesgos. Instancias constituidas con la finalidad señalada en su denominación. Todas clasificaron a La Polar como excelente inversión. Álvaro Vallejos, cuestiona la labor de estas Clasificadoras pues,  “asignaron notas “A-” y “A” al bono colocado por la firma a fines de 2010 y estimaban que las acciones de La Polar gozaban de una muy buena combinación de solvencia y estabilidad de la rentabilidad”. Plop!!

Pero falta aún más. “Las agencias públicas, cuyos mandatos les imponen la función de prevenir, monitorear y eventualmente sancionar la conducta de los actores del mercado, fallaron gravemente en este caso”, dice el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez.  Es decir. Ni la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), ni la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) cumplieron eficientemente su rol. El Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC, que sabía hace tiempo de las anomalías, reaccionó tardíamente, cuando ya los reclamos amenazaban rebasar lo tolerable.

El abogado Andrés Sepúlveda, consultor de Gutiérrez & Silva Abogados,  quienes asesoraron a los accionistas minoritarios señaló en Radio Cooperativa que “yo creo que el tema lo dejaron en forma latente y nadie quiso tratar de destapar la olla”. ¿Por qué?

El escandaloso asunto llegará a tribunales, y poco a poco se conocerán detalles. Pero mientras ello ocurre…

La Polar, es la síntesis del modelo en curso. Es la expresión de cómo funciona el capitalismo en su versión neoliberal. “Las malas prácticas”, es el eufemismo con el cual se califica aquello que se descubre, pero que antes de su descubrimiento todos sabían y callaban. O nadie sabe de las colusiones de precios farmacéuticos y de transporte interurbano, o de las tasas usureras de los bancos e instituciones financieras, o de las complicidades de las clasificadoras de riesgos.

El escándalo de La Polar debería ser motivo de manifestaciones masivas. Es el lucro obtenido por el engaño. La Polar es, de una u otra manera,  una  razón  más del creciente malestar de tantos.
Un malestar que ha comenzado a movilizarse, pues  muchos cansados ya de  exceso de trabajo, tasas usureras, de precios arbitrarios, de salarios bajos y de engaños; observan al mismo tiempo, ganancias exorbitantes, concentración de la riqueza y ofrecimientos que nunca se cumplen.

9 de febrero de 2011

De consumidores a ciudadanos

En los próximos días  18 altos ejecutivos de FASA (Ahumada) Salcobrand y Cruz Verde, serán  formalización de estos ejecutivos por el delito de adulteración fraudulenta de precios en los medicamentos. Mientras los farmacéuticos independientes señalan que la colusión continúa porque los precios de los medicamentos continúan sobrevalorados y son mentirosos.

Cinco ejecutivos de D&S y Falabella han sido acusados de usar información privilegiada al intentar realizar la fusión de ambas empresas. En noviembre del 2010 el ministerio Público los acusó por delitos ocurridos tres años antes. Ellos eran Peter Studer, Ana María Laguna, Vicente Aresti, Alejandro Irarrázaval y Eugenio Esben. Por estos días, en una medida que sorprende se llegó a acuerdo para que paguen multas a entidades de beneficencia.

La fusión Lan-Tam, ha sido cuestionada por una organización de consumidores, quienes expresan su preocupación por la alta concentración de las rutas aéreas y  nada ni nadie  asegura que la empresa  no cometa abusos en contra de los usuarios.

Los tres ejemplos reseñados son indicativos de las lógicas del mercado, colusión, obtención de ventajas a partir de  información privilegiada para obtener enormes ganancias, alta concentración para  imponer precios, y todo con su contrapartida: la desmejorada situación de consumidores y usuarios.

Los concesionarios de los tres equipos grandes del fútbol crean escenarios en que más vale el lucro y la repartición de las ganancias que el deporte. La misma lógica: ganancias para las empresas del fútbol y el aficionado no importa.

¿Qué ocurriría si en algún momento, dejásemos de ser consumidores y asumiéramos la condición de ciudadanos para exigir el fin de tanto abuso?

20 de enero de 2011

Reformas, renuncias y debates

El protocolo de acuerdo entre el gobierno de Piñera y la Concertación en torno a la reforma educacional  tiene sus virtudes. Ha dado inicio a un debate de mayor profundidad en la que fuera la alianza gobernante por 20 años.

Las aguas concertacionistas no están tranquilas. Y enhorabuena. El diputado Sergio Aguiló renunció a una larga militancia en el Partido Socialista señalando que  fue gatillada por el acuerdo con el gobierno en torno a la reforma educacional impulsada por el ministro  Lavín y tres senadores de la Concertación calificaron como una actitud servil ante el Gobierno la aprobación de la misma.

"A pesar que decimos tener conciencia de que Piñera encabeza una verdadera 'Revolución Neoliberal', y a pesar de nuestros discursos altisonantes en contra del gobierno, en la práctica vamos aprobando cada una de las reformas de corte neoliberal que la derecha impulsa", denunció el diputado Aguiló. Y enfatizó que esta no es la única decisión de su colectividad con la que ha tenido reparos, ya que, indicó, “viene a sumarse a otras igualmente desafortunadas”, como el respaldo al royalty minero y otras que son “cada vez más parecidas a visiones conservadoras y neoliberales”

Sergio Aguiló señaló que junto a otros dirigentes “críticos” de la Concertación, tras perder el gobierno, “mantuvimos durante el año 2010 la esperanza de que la derrota enseñara; de que el remezón nos permitiera realizar una serena y profunda reflexión autocrítica”.
No obstante, lamentó que actualmente “como opositores, estamos actuando con el mismo pragmatismo vaciado de vocación transformadora, con que muchas veces actuamos en los veinte años en el gobierno”.

Por su parte, los senadores José Antonio Gómez (PRSD), Mariano Ruiz-Esquide (DC) y Jaime Quintana (PPD) calificaron como una actitud servil ante el Gobierno la aprobación de la reforma educacional  en el Congreso, luego del protocolo de acuerdo firmado por la oposición y el oficialismo. "No hemos sido capaces de hacer valer nuestras ideas", resaltó el timonel del PRSD y agrego que si no se establecen los límites de negociación con el Gobierno, entonces la Concertación no puede seguir unida, al existir "diferencias profundas".

La reforma educacional de Lavín no garantiza una educación pública de calidad. Sergio Aguiló lo señala así “el proyecto más otras medidas anunciadas o ya puestas en práctica por el actual gobierno de derecha, debilita aún más la ya alicaída educación pública de nuestro país poniendo en riesgo la existencia misma de dicha educación estatal en un corto periodo de años”. El royalty minero  con la extensión de la invariabilidad por varios años  fue una cesión de soberanía vergonzosa. Y ambas fueron acordadas entre el oficialismo y la oposición concertacionista. Renunciando a un debate de cara al país y de consulta con el mundo social.

Es de esperar que el debate que se inicia en la oposición no se limite sólo al interior de los partidos y tenga el espesor suficiente para producir definiciones que generen realineamientos de mayor alcance al interior de una coalición que tiene mucho de formal.

También, es de esperar que la izquierda, incluida la parlamentaria, reconozca que hoy es el momento de plantear sus propias ideas de país, su propio programa, que la diferencie claramente de las propuestas gubernamentales y de aquellos que han actuado “serviles” al modelo neoliberal o “aprueban cada una de las reformas de corte neoliberal que la derecha impulsa”

24 de diciembre de 2010

Balances y balances

Como ya es costumbre a medida que se acerca fin de año todo el mundo comienza a hacer sus propios balances y recuentos.  El 2010 ha sido un año revelador.

Las tragedias vividas  nos han mostrado un Chile que la publicidad y la fanfarria oculta, pero no puede esconder por siempre. El terremoto, el desplome de una mina y el incendio de una cárcel nos muestran el país que estamos construyendo.

Pero no sólo las tragedias nos develan nuestro país. La huelgas de los trabajadores, incluso exigiendo que se les pague el sueldo mínimo o pidiendo un  insignificante 1,5% de reajuste nos señalan las paupérrimas condiciones en que encuentran cienos de miles de chilenos. Por contraste, un reciente ranking de utilidades de un grupo de empresas señala que estarían obteniendo como promedio un 50% más que el año pasado. Al compararlos con los reajustes salariales se visualiza con claridad la enorme brecha distributiva y la abismal desigualdad.

El 2010, el año en que se optó por celebrar el Bicentenario, ha sido prodigo en mostrarnos una realidad verdadera, dolorosa, insostenible. Un balance contradictorio y violento. El Chile de los trabajadores, los pobres, los que se esfuerzan cada día en trabajos precarios, por un lado. Y en el otro, el mundo de los millonarios, los ganadores, los poderosos.

Al finalizar el 2010, hay balances y balances.
 
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Diciembre 2010

14 de diciembre de 2010

OIT se reune en Santiago: empleo y negociación colectiva

“Las economías pueden ir mejor, pero mientras la gente no tenga empleos e ingresos suficientes, la recuperación no será real ni sostenible” afirmó hace pocos días, Juan Somavía,  Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Sus declaraciones, se conocen en la antesala de la 17ª Reunión Regional Americana de la OIT, que comenzó en Santiago de Chile el 14 de diciembre, con el objetivo de discutir sobre la situación del empleo en la región y sus perspectivas futuras.

Han transcurrido más de tres años desde el inicio de la crisis financiera global. Y los profundos costos sociales que generó no han tenido la consideración adecuada. Más aún, el lema gestado en los inicios de la crisis -que ésta no la paguen lo trabajadores- hoy tiene más vigencia que nunca. Basta para ello observar las políticas de ajuste que se aplican en Europa para darse cuenta de cómo las consecuencias de la crisis, efectivamente, la están pagando lo trabajadores.

Para  nadie es un misterio, que la crisis iniciada a mediados del 2007, ha pasado por diversas fases y momentos, y existe una opinión lapidaria. El mercado laboral está en una situación catastrófica –señaló, en su momento, el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn. Y agregó que en tres años la crisis  ha dejado 30 millones de cesantes.

Lo peor de todo, es que los altos indicadores de desempleo pueden seguir por largo tiempo aún. Principalmente porque la economía mundial enfrenta situaciones diferenciadas: las economías industrializadas viven procesos de lenta recuperación algunas, otras desaceleración o estancamiento. Los países emergentes como China e India enfrentan procesos de recuperación más rápida no exentos de riesgos. Y l os países latinoamericanos viven, lo que podríamos denominar un veranito de San Juan, en lo principal por los altos precios que alcanzan sus materias primas, pero que, al mismo tiempo, oscurece una realidad preocupante: la excesiva dependencia primario exportadora.

Es en este contexto, que las palabras de Somavía, señalando la necesidad de enfrentar el tema del desempleo y mejorar los ingresos adquiere mayor  importancia. La misma relevancia que asume la reunión Americana de la OIT que se realiza en Santiago y que debiera enfrentar como temas ineludibles: la precariedad laboral, las enormes desigualdades existentes en nuestros países, y la necesidad de fortalecer la capacidad de negociación de los trabajadores.

El caso chileno  refleja muy bien las aprehensiones respecto a la realidad laboral. Las autoridades gubernamentales aplauden los indicadores recientes: el desempleo habría bajado a 7,6% y los empleos creados en un año superarían los 300.000.  Ambas cifras, que en vez de celebrarse debieran analizarse. Así lo sostiene el economista e investigador de la Fundación SOL, Gonzalo Durán. Durán sostiene, que “cuando se analizan las cifras en detalle, se aprecia una profunda y creciente precariedad”.

Y, en una columna publicada en el semanario The Clinic, desmenuza las cifras. Afirma que, de los  más de 300.000 mil empleos, el 65 %, o sea, 200.000 “proviene de la autogeneración, es decir, son empleos independientes o llamados, por cuenta propia. Estamos hablando, dice Durán, “del vendedor de helados, del limpiabotas, del vendedor ambulante de periódicos, del señor del carrito de maní y del mote con huesillos”.

El trabajo por cuenta propia, señala Durán, es de baja calidad, no tiene un “anillo de protección laboral”: cotizaciones previsionales, seguro de cesantía,  salud ni licencias médicas  en caso de enfermedad. Para que seguir…

Ciertamente, el desempleo, la precariedad laboral, la  negociación colectiva y la libertad sindical tienen una estrecha relación. Las relaciones entre el capital y el trabajo son asimétricas e inequitativas y ello tiene directa relación con el carácter el poder fáctico que tienen los empresarios.

Para el encuentro regional de la OIT, en Santiago de Chile -que reúne a 35 países, con participación de sindicalistas, empresarios, representantes gubernamentales y expertos-  Víctor Báez Mosqueira, secretario general de la Confederación Sindical de los Trabajadores/as de las Américas (CSA), sostiene que el movimiento sindical de las Américas va a hacer hincapié en dos puntos específicos de la agenda de los trabajadores y las trabajadoras: la reivindicación de la libertad sindical, que está siendo negada en muchos países latinoamericanos, y la negociación colectiva de los contratos de trabajo.

Para Báez -según declara en el portal digital de la CUT- ambos puntos son imprescindibles, pues  “son conceptos incluidos en las Convenciones 87 y 98 de la OIT”. Además, afirma Báez son derechos directamente vinculados a la propia existencia del sindicalismo. “Exigimos la libertad de construir sindicatos por rama de actividad y también de conducir negociaciones colectivas por rama de actividad en todos los países de la región”, concluye.

Mientras se desarrolla la asamblea de la OIT en Chile, continúa la movilización de los funcionarios públicos por mejores reajuste y contra los despidos.  No hace mucho e movilizaron los trabajadores farmacéuticos, los mineros de Collahuasi, y otros.  Un clima social  y  laboral  no registrado en mucho tiempo.

11 de diciembre de 2010

Muertes en la cárcel

Más de ochenta muertos y una veintena de heridos dejan riña e incendio en la Cárcel de San Miguel. Una tragedia dirán muchos. Los que siempre piden “mano dura” o dicen “no a la puerta giratoria” lamentarán las muertes. Incluso, las autoridades y portadores de este discurso concurrirán a encontrarse con los heridos y sus familiares.

Un nuevo espectáculo “espectacular” será exhibido con todo su dramatismo. “Espectáculo” que no hace otra cosa que ritualizar y banalizar los hechos, sin que la sociedad se interrogue sobre las causas originarias del crimen y la delincuencia.

Las familias de las víctimas y las víctimas mismas, serán los protagonistas involuntarios y veremos sus sufrimientos hasta que los informativos hagan un corte y pasemos  otras informaciones.

En el olvido quedará pronto el drama que significa la muerte de decenas de presos hacinados en una cárcel, tal como se olvidó el informe de la  fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado, que sólo hace 15 meses, calificó como “inhumano, degradante y cruel” el  trato que reciben los presos en el sistema penitenciario chileno.

La fiscal Maldonado, señaló que en reiteradas oportunidades habían informado a las autoridades del Estado  “las deplorables condiciones de vida que se aprecian en los establecimientos penitenciarios del país… debido tanto al hacinamiento que se aprecia en los penales como a la falta de una política penitenciaria y acciones concretas que permitan la reinserción social de los individuos”.

Hacinamiento y  nula reinserción social, son realidades que establecen las cuestiones más urgentes de abordar, pero poco o nada se hace, pues la lógica que predomina en las elites dirigentes ha sido la “guerra” contra la delincuencia. Dado que es el discurso de la derecha contra la “mano blanda” el que se ha instalado como el único políticamente correcto.

Bastaría releer las proclamas de la mayoría de quienes fueron  candidatos presidenciales en la última elección, y en particular el del actual presidente, Sebastián Piñera, para encontrarse con frases como “encerraré a todos los delincuentes en la cárcel”, o “el sistema judicial es garantista de los delincuentes pero no de las víctimas” o incluso, pidiendo, cada vez más,  rebajar la edad en la ley de responsabilidad penal juvenil.

El discurso hegemónico en torno a la delincuencia y el temor a ella, además de otorgar dividendos políticos de corto alcance,  oculta una realidad: y es la responsabilidad  que tiene el modelo económico, político y social en la construcción y reproducción de la delincuencia y la marginación.

El único destino asignado a los marginados es la cárcel, la prisión. En  ese lugar, el preso deja de ser completamente humano, pues el discurso prevaleciente de “guerra” los desconsidera en tanto  ser humano, lo diferencia de los “seres normales” y los estigmatiza. Los presos, despojados de su humanidad son definidos como inferiores y con ello se han creado las condiciones para los castigos, la humillación, el hacinamiento y la absoluta carencia de políticas de reinserción social.

¿Por qué tuvo que morir en esta maldita cárcel se preguntarán los familiares de las víctimas? ¿Cuál es la respuesta?

Al asignárseles a los  marginados la cárcel como único lugar posible, “la sociedad” individualista no ve las profundas fracturas sociales, las enormes desigualdades  y los entramados de poder que las hacen posibles. Vista así las cosas, “la sociedad” puede expiar sus propias culpas e incluso se posibilita que pueda llegar ver, con cierto alivio la muerte de los marginados encarcelados. ¿Qué pensarán los sectores de altos ingresos de lo ocurrido?

Ciertamente que el tema de  delincuencia y la marginación tiene muchas aristas. Pero en lo esencial, ojalá la trágica muerte de los presos en la Cárcel de San Miguel sea un acicate que  permita terminar con la política del avestruz y en tanto país enrumbemos por el camino de las soluciones verdaderamente transformadoras.

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Diciembre 8 de 2010

2 de diciembre de 2010

Caras largas

“Me imagino que debe haber caras largas en el gobierno, no son buenas noticias sin lugar a dudas”, señaló Roberto Méndez, al entregar los resultados de la última encuesta en la cual Sebastián Piñera cae 13 puntos en su aprobación.

Para un gobierno que se guía por mediciones y tiene un especial aprecio a las encuestas, la caída debe ser una catástrofe. Los resultados hablan también de una baja en la credibilidad y en la confianza.

Pasado el veranito de San Juan, que significó la exitosa operación de rescate de los mineros, no cabe duda que  la ciudadanía, los diversos sectores sociales comienzan a valorar otros parámetros.

En especial, los referidos  su cotidianeidad.

Los resultados  de la encuesta se entregan a pocos días que desde el gobierno se anuncia que estamos en un ciclo virtuoso de la economía: crecimiento, aumento del consumo, disminución de la cesantía. Claro que todos los datos que se entregan se reducen a cifras y mediciones. Las autoridades gubernamentales ocultan los riesgos internacionales aún presentes  y son incapaces de descubrir la cotidianeidad que viven amplios sectores sociales.

Un ejemplo, que quizás permita graficar el distanciamiento con la vida diaria de la pobreza es lo ocurrido no hace mucho en el encuentro Enade. Un ministro con la pretensión de mostrar una cercanía con la pobreza, invitó al encuentro empresarial, y como sorpresa,  a un actor representando a un indigente.

Lo que pudiera ser considerado como un acontecimiento, demuestra que en las esferas gubernamentales sólo se relacionan con las representaciones, con las mediciones. Cosa muy distinta es encontrarse con la realidad dura y pura.

Quizás, algo de esto último refleje la encuesta. Las numerosas huelgas de trabajadores; el descontento de estudiantes y académicos y profesores; los despidos en la administración pública; los problemas de comunicación real con pobladores que concurren en masa a oficinas públicas desconfiando de las autoridades; la sensación mayoritaria respecto a la intromisión gubernamental en las elecciones del fútbol; y muchos otros hechos están señalando que diversos sectores sociales comienzan a recorrer por un carril distinto a la fanfarria, la cifras y los discursos.

Así y con razón, debe haber caras largas en el gobierno.

15 de noviembre de 2010

¿Y después del G20?

La crisis continúa transformándose sin dejar de ser crisis. En el momento actual  amenaza con convertirse en un guerra de  devaluaciones competitivas que puede derivar en una guerra comercial. Es la llamada “guerra de divisas”.

Primero fue inmobiliaria, después financiera, luego sucesiva y simultáneamente recesión económica, para continuar con  crisis fiscal y hoy es crisis de divisas.

Más de tres años  de crisis, y el ciclo ascendente  se retrasa –lo que demuestra el carácter estructural de sus componentes-  viviendo el capitalismo global una larga fase de desequilibrios sin resolver.

Previo a la reunión del G20, se acentúo la guerra divisas dadas la emisión programada, gigantesca y unilateral de Estados Unidos y  las reacciones declaradas  de los participantes. En el campo de batalla el despliegue de fuerzas era todos contra todos.

Los magros resultados de dicha reunión se reflejan en que nada pudo acordarse en lo inmediato y menos avanzar a soluciones de más largo aliento. Ratificando las dificultades que enfrenta la economía mundial y que tarde o temprano afectaran las economías de todos los países, incluyendo a aquellos que hoy se benefician de los altos precios de sus exportaciones (commodities).

La reunión en comento, no sólo postergó, cual carrera de postas, el debate en torno a las divisas para una próxima reunión a realizarse en el 2011., sino que tampoco adoptó medidas  en cuanto a regular de inmediato a los sistemas financieros, causantes primeros y originarios de la crisis, de modo que no vuelvan a repetir los mismos abusos, errores,  irregularidades  y especulaciones cometidas en el pasado inmediato y que continúan cometiendo.

A estas alturas, la reiterada pregunta creer que es posible que el G20 establezca medidas regulatorias y de control  al gran capital financiero trasnacionalizado parece  una candidez.

En los próximos meses las incertidumbres económicas a nivel mundial se acrecentarán. Portugal reconoce un riesgo elevado; Irlanda vive reocupada; estados Unidos continúa con una cesantía elevada y el crédito que estimula el consumo no fluye; Grecia y España reclaman más sacrificios a sus pueblos;  en fin el litado puede ser extenso.

Si la crisis es mundial y se avizoran tiempo de dificultades, es el momento que nuestra región decida actuar conjuntamente y se proponga objetivos de integración mayores. Un mayor intercambio comercial, adopción de  políticas comunes ante la avalancha de capitales especulativos, avanzar hacia una estructura financiera regional, promover  procesos de producción más diversificados y menos dependientes de la explotación bruta de materia primas  avanzando a procesos de elaboración superiores.

Ese parece  ser el camino que deben recorrer nuestros pueblos. Ello  pese a las resistencias de los poderes de siempre.

10 de noviembre de 2010

Continúa "guerra cambiaria"

"Todo el mundo sabe que existe una guerra cambiaria" afirmó el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva  a  días del inicio de la reunión de "países desarrollados y emergentes", G20,  que se desarrollará en Corea del Sur. A renglón seguido el presidente Lula señaló que  en dicha reunión espera discutir la cuestión del cambio monetario.

"Queremos discutir el compromiso de todos los países con la política cambiaria, que satisfaga a todos y deje a todo el mundo en igualdad de condiciones en la disputa comercial", aseveró Lula en un programa radial y agregó que ante las devaluadas monedas de Estados Unidos y China se produce un desequilibrio en el comercio mundial y “necesitamos volver a tener equilibrio”.

La gran pregunta es si la economía mundial -que señala desaceleraciones y no un crecimiento firme y sostenido- alcanzará en un mediano plazo un cierto equilibrio. Todas las señales actuales indican que lo que viene es incertidumbre.

No hace muchos días Estados Unidos, en un intento por incentivar el crédito y la inversión interna, pero simultáneamente provoca una devaluación del dólar y deprime las tasas de interés lo cual genera mayor atracción a las acciones especulativas en los países emergentes.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker expresó su temor porque las medidas adoptadas por Washington provocarán un "aumento de liquidez hacia los países emergentes que estos no podrán absorber. Por su parte el ministro de Finanzas alemán, Woflgang Schäuble señaló que "no es justo que los americanos acusen a China de manipular los tipos de cambio y después le den a la impresora de billetes y rebajen la cotización del dólar".

Ante tantas preocupaciones y críticas, el presidente de los Estados Unidos réplica que "el mandato de la Reserva Federal, que es también mi mandato, es hacer crecer a nuestra economía. Y eso no es solo bueno para Estados Unidos. Lo peor que podía ocurrir a la economía mundial es que nuestro país acabe estancado o con un crecimiento muy débil". Y Angela Merkel, por su parte entra al ruedo, pidiendo un valor razonable de la moneda china y alertando sobre medidas proteccionistas o “"los intentos de dificultar el acceso a los mercados", dicho en sus propias palabras, cuestión que también apunta a los Estados Unidos.

No cabe duda que los pronunciamientos mencionados reconocen la existencia de una nueva fase de la crisis la crisis iniciada a mediados de 2007, que ha tenido diferentes expresiones -incluyendo una recesión- y que hoy se manifiesta en la “guerra cambiaria”.

Las incertidumbres en la economía mundial continúan siendo altas. Y las soluciones perdurables a la crisis económica se dilatan en el tiempo. Cualquier acuerdo respecto a la “guerra cambiaria” en curso debe ser necesariamente multilateral. Y eso no se ve posible hoy. Si antes había fracaso el FMI, en su reunión de semestral reciente, tampoco pudo hacer algo el Banco Mundial. Todo indica que la reunión del G20 no logrará acuerdos sustantivos.

Menos aún si Estados Unidos adopta medidas unilaterales anticipadas, presionado por sus problemas internos y ante todo haciendo gala de una hegemonía cada vez más debilitada.